Epiref

Epiref+cupula

Había una vez un adolescente punk que vivía en la Capital Nacional del Folklore a mitad de los noventa. Este adolescente, llamado Manuel Osorio, hacía lo que cualquier adolescente punk tenía que hacer a mitad de los noventa en un pueblo del interior: pateaba tachos, rompía vidrios, tomaba vino de caja, escuchaba Ramones, Sex Pistols, Flema, Beastie Boys, Sepultura y Peter Tosh. Su Momento Cero en el punk fue a los 14, en 1995, cuando se escabulló a ver a 2 Minutos en vivo en el mítico Plataforma, en Córdoba Capital.

Unos añitos después, ya terminado el secundario, se fue a vivir a Capital Federal, para no volver jamás. Había agregado a su colección de discos a gente como Einstürzende Neubauten, Plastikman, y Cocteau Twins entre otros (en el bondi iba esuchando a Howie B), y se llevaba también sus primeras experiencias en el armado de aparatos que hicieran algún ruido, en solitario o con el efímero grupo Dolores, durante su último año viviendo en Córdoba. También se llevaba un gran tesoro: su Casio Rapman. Ahí empezó a existir Epiref.

Epiref aportó tres temas a la primera recopilación de Mun, “Marzo 2003″, los tres cortitos y extraños pasajes música extrañamente melódica, sin una característica sonora muy específica; Epiref estaba, digamos, buscando su sonido.
En el 2005 Mun editó “Epiref”, que de algún modo condensó toda esta historia hasta ese momento en 6 temas, más intro y outro. El disco es repetitivo y predominan los sonidos hediondos, con la aparición estelar de los diferentes teléfonos viejos modificados (los primeros habían sido fabricados en Córdoba) ya sea para generar cosos que sonaban como peditos sintéticos, o para modificar la voz de manera que suene amorfa e ininteligible. Los ritmos estaban a cargo de teclados baratos modificados o estaban armados en la pc. Dice Osorio sobre ese disco:

En cuanto al sonido: había dos grandes protagonistas, un discador telefónico controlando un preamplificador haciendo feedback que está en la mitad de los temas, y el teclado Casio Rapman con un tubo de teléfono conectado al teclado como micrófono, usando ese increíble especie de vocoder que trae. El sonido del disco, a pesar de ser muy podrido, estuvo mezclado con una minuciosidad obsesiva e insoportable, dibujando la pista de todo un tema por ejemplo, sabiendo al mismo tiempo casi nada sobre cómo se mezcla un tema y usando programas super básicos como el Soundforge. No se cuánto de eso se nota en el disco, pero creo que contribuye a hacerlo un poquito más extraño. Aun sonando así de choto, no tiene un tema que lo haya grabado así nomás y haya quedado en el disco, todos los temas llevaron meses de grabación mezcla, detallitos aquí y allá. Por eso no hice un segundo disco, je.

Epiref

En la edición, en las otras grabaciones de la época (por ejemplo, la quisquillosamente fidedigna versión de “Don’t do as you’re told, do as you think” en el disco tributo a Throbbing Gristle) y en las apariciones en vivo, se mantiene el sonido más o menos repetitivo y mugriento, y sin embargo siempre levemente gracioso, nunca ampuloso o siquiera cercano a eso que llamábamos “noise”. La influencia de los grupos más divertidos de la Nueva Ola Alemana (Der Plan, The Wirtschaftswunder, Palais Schaumburg) evitó siempre que su música caiga en la grandilocuencia, y le otorgó una cualidad dulcemente infecta y rítimica que se mantuvo incluso cuando la música en sí misma cambió bastante.
A partir del 2006, Don Osorio formó el grupo Puffy Eyes junto con la cantante y incisiva letrista Maite Vecchio Veselý, con el cual tocó en vivo y grabó sin pausa durante más de 3 años. Durante esta época Epiref como proyecto entró en una especie de hiato, grabando solamente algunos temas sueltos, pero sin embargo fue durante este periodo que el sonido de Epiref como lo conocemos hoy se desarrolló. Por un lado, por la música en sí misma de Puffy Eyes, organizada alrededor de la voz y las letras, y en general ya abiertamente bailable y melódica, y por esto mucho más espaciosa; y por otro lado, por dos elementos bien distintivos a nivel sonido: la aparición en escena de la Korg Electribe MX1, y la explosión cuantitativa y cualitativa de aparatos, básicamente sintetizadores caseros cada vez más complejos, sumados a las guitarritas, bajos y otros aparatos deformes de creación propia.

Cuando alrededor del 2009 Puffy Eyes dejó de tocar y se desintegró en el éter, Epiref volvió renovado: temas basados en el sonido limpio y claramente synthpop/synthpunk que aporta la Electribe, sobre los cuales Osorio arroja guitarras distorsionadas, teclados melodiosos y voces operático-amorfas. De este modo, Epiref se va ganando un fiel grupo de seguidores, especialmente en los escenarios under de Capital, que bailan descontroladamente en sus recitales al ritmo de música que es a la vez popera e indigesta, divertida y amorfa. El bendito segundo disco de Epiref sigue esperando a ser finalizado, cual pedacito de vidrio tirado en la playa esperando a clavarse e infectar de tétanos al primer distraído.

Gustavo A. Roselinsky

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Mundiscos editó en 2005 el primer y por ahora único disco de Epiref. El disco está descatalogado pero puede ser bajado integramente aquí

Epiref

Además del disco completo que aquí ofrecemos hay más temas sueltos para escuchar en

http://www.lastfm.es/music/Epiref

http://www.myspace.com/epiref

y uno de los temas que va seguro al próximo disco

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